¿Cómo elegir un buen colchón?

¿Cómo elegir un buen colchón?

En principio, el mejor consejo es escuchar al cuerpo. Los colchones de espuma y de resortes, a igual calidad, ofrecen las mismas comodidades la diferencia puede estar en sus precios. En realidad ambos contienen espuma de poliuretano, ya que el elemento de confort, lo constituye siempre la espuma. 

La estructura de soporte interno puede ser de resortes de acero (más sólidos), de la misma espuma de poliuretano (más flexibles o una combinación especial de ambos.

La relación entre el peso y la estructura corporal, definen el Biotipo del o los usuarios. Esta relación indica que para cuerpos más grandes y más pesados, deberían utilizarse sistemas más reforzados, ya que el colchón debe trabajar reactivamente al peso que debe soportar, en un equilibrio delicado entre la deformación (confort) y la resistencia a esa deformación (soporte). para el caso de parejas, debe mandar la estructura corporal más pesada.
Siempre que probemos un colchón lo vamos a hacer sobre la tela del acabado superficial que recubre la espuma de las mantas de confort o el colchón de espuma propiamente dicho, por eso es recomendable conocer de que se compone su interior.


Lo que no se ve: LA ESTRUCTURA DE ACERO

En general todos los soportes metálicos (resortes) son iguales en su trabajo físico (bicónicos, bonell, individuales, enfundados), las variables pasan por la calidad del material y por la manera de unirse entre sí. Además hay que observar la estructura perimetral (tipo y sección del acero) y la existencia o no de estabilizadores laterales que evitan las deformaciones al recibir peso en los bordes.

Vamos a encontranos en primera instancia con varios argumentos de diferenciación: Densidad, espesor y soporte («dureza»). La durabilidad está directamente relacionada a la densidad. A mayor densidad, mejor soporte de las cargas y menor deformación. El espesor, en tanto habla de cantidad de material, también se relaciona con la calidad. Los mejores colchones son más altos. La dureza es una cualidad vinculada con una elección personal. La duración de un colchón no necesariamente está relacionada con su dureza.

Cubiertas y Accesorios: LO QUE SE VE

Lo que vemos de un colchón es su terminación superficial. Es el punto de contacto entre nosotros y el producto. La calidad de las telas y su confección suelen estar en directa proporción con la calidad de los productos. La primera distinción en las telas tiene que ver con la estructura del hilado. Las encontramos estampadas o tipo jackard, en donde el dibujo, a la manera de un tapiz, se construye en la disposición de los hilos. Estas últimas son las de mayor calidad. En general, cuanto más contenido de algodón tiene una tela, mayor es su calidad. Los colchones de alta gama, suelen tener una manta adicional, matelasseada y que se fija al colchón, cuya función es brindar una mayor sensación de confort, alejando al cuerpo de la estructura interior del equipo. El diseño de cada tela y el dibujo del matelasseado, no son funcionales por lo que aquí queda librada la elección al gusto del usuario.

Entendidos como accesorios, las manijas laterales son muy útiles a la hora de rotar el colchón, sobre todo en los modelos de alta gama, donde el peso es más significativo.
La existencia de respiradores laterales, es un detalle que resulta también de utilidad ya que permiten que se ventile la estructura interna.

Finalmente, resulta un buen consejo sumarle al producto elegido un cubrecolchón para protejer la tela del colchón de las manchas, especialmente en los infantiles.

 

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